Participa en la producción y transporte de ATP, ayudando a disponer de energía para la actividad física y contribuyendo a la resistencia y fortaleza durante el entrenamiento.
Sus beneficios van más allá del deporte: también participa en el metabolismo energético del sistema nervioso y puede apoyar la función cognitiva, siendo un complemento interesante para etapas de alta demanda mental como el trabajo o el estudio.




